From the Morrill Memorial Library

¿Quién tiene razón sobre los derechos personales?

**¿Quién tiene razón sobre los derechos?**

En la actualidad, una cuestión fundamental ha surgido en torno a la libertad de expresión y la privacidad en espacios públicos. Los ciudadanos han comenzado a realizar «auditorías del Primer Amino» con el fin de difundir conciencia sobre el derecho a grabar, fotografiar y registrar en espacios públicos.

**La realidad**

Imagina trabajar en tu oficina o biblioteca local cuando llegan unos desconocidos con cámaras de video y teléfonos móviles apuntándote. No se identifican y, cuando les preguntas por su nombre y la finalidad de su visita, te responden que no es necesario proporcionar esa información y que tienen derecho a grabarte y al edificio, ya que son un espacio público.

¿Cómo reaccionas? ¿Debatir los derechos de ambos, incluso la Constitución misma? ¿Pide que detengan el registro o les pides salir? ¿Sonríes o frunces el ceño? Piensa bien, porque esta grabación podría aparecer en YouTube y viralizar.

**Los «auditorios»**

En todo el país, así como en Massachusetts, los ciudadanos han estado llevando a cabo estas auditorías con la intención de hacer cumplir la transparencia en la administración pública. Conocen sus derechos mejor que las personas sobre las que actúan y operan dentro del marco legal al asistir sin previo aviso y grabar a los empleados públicos.

**¿Qué está sucediendo?**

En estos días, la libertad de expresión se debate en el ámbito público. Los defensores de la transparencia argumentan que necesitan recopilar evidencia para denunciar malos manejos gubernamentales, mientras que los opositores sostienen que estas acciones son una invasión a la privacidad de los empleados públicos.

**¿Dónde estamos?**

La cuestión es compleja y requiere reflexión. El derecho a grabar en espacios públicos debe equilibrarse con el derecho a la privacidad y seguridad de los ciudadanos que trabajan en estos lugares. Es hora de examinar nuestras leyes y regulaciones para garantizar que se respeten tanto los derechos de los empleados como los de los observadores.

**Palabras clave:** Libertad de expresión, transparencia gubernamental, derecho a la privacidad, auditorías del Primer Amino, espacios públicos.

El consejo más sincero de Carl Hiaasen sobre la vida (Nota: he utilizado Carl Hiaasen en lugar de Carl Hiassen, ya q…

**El filósofo de la escritura: Carl Hiaasen, autor de Florida**

Carl Hiaasen es un conocido escritor de ficción y no ficción, cuya obra se enfoca en la crítica social y la política. En su libro «Assume the Worst» (2018), ofrece consejos inusuales a los lectores sobre cómo enfrentar la vida. Este texto pretende resumir algunos de sus puntos clave.

**La verdad sobre la motivación**

Hiaasen desafía algunas de las frases de inspiración más comunes, como «Vive cada día como si fuera el último» o «Si te lo propones, puedes ser lo que quieras». Argumenta que vivir cada día con esa actitud podría llevar a la bancarrota, la irrelevancia y posiblemente incluso a la cárcel. En lugar de eso, sugiere enfocarse en encontrar tus habilidades y mejorarlas.

**Autoconocimiento y realidad**

En una entrevista con el editor Penguin-Random House, Hiaasen admitió que su trabajo es «entretenido» y hacer que los lectores sigan las páginas. Su libro «Assume the Worst» fue escrito como un discurso de graduación para su hijo, pero la sabiduría en él contenida se puede aplicar a cualquier persona.

**Consejos prácticos**

Hiaasen propone una visión más realista de la vida: «Vive cada día como si tu alquiler fuera debido mañana». Esto nos invita a enfocarnos en lo que realmente importa y a ser conscientes de nuestras limitaciones. Su libro es un ejemplo de cómo vivir con honestidad y pragmatismo.

**Resumen**

En su libro «Assume the Worst», Carl Hiaasen desafía las frases motivadoras convencionales, ofreciendo consejos más realistas sobre cómo enfrentar la vida. Con una visión más crítica de la realidad, nos invita a encontrar nuestras habilidades y mejorarlas en lugar de idealizar la perfección.

Palabras clave relevantes: Carl Hiaasen, autor de Florida, motivación, autoconocimiento, realismo, consejos prácticos.

Metas en lugar de Resoluciones: La Perspectiva de una Bibliotecaria sobre Leer

**Un año de lecturas**

Como jefa de servicios a los jóvenes en la Biblioteca Memorial Morrill, Kate Tigue comparte con nosotros su columna en la edición del 12 de diciembre de 2019 de The Transcript and Bulletin.

Kate Tigue no es fanática de las resoluciones de Año Nuevo. Le parece que la palabra «resolución» tiene un matiz negativo y prefiere hablar de metas. La diferencia radica en que las metas son objetivos hacia los cuales se trabaja, mientras que las resoluciones son compromisos que deben cumplirse.

Kate es miembro de GoodReads, una plataforma social centrada en libros y lecturas. Aunque inicialmente solo utilizaba la herramienta para registrar sus libros leídos y deseados, desde hace varios años ha participado en el reto anual de lectura organizado por GoodReads. En este reto, los usuarios pueden establecer un objetivo de lecturas para el año siguiente y seguir su progreso a lo largo del tiempo.

Este año, Kate se fijó como meta leer 25 libros antes de finalizar diciembre. Aunque puede no alcanzarla en su totalidad, ya cuenta con un registro preciso de las obras que ha leído durante 2019. Al revisar su lista, destaca algunas tendencias importantes.

**Tendencias en la lectura**

Según sus registros, Kate ha leído una gran cantidad de títulos con cinco estrellas, lo que indica un alto grado de satisfacción y disfrute. También ha explorado géneros como la ciencia ficción, el romance y la no ficción, aunque sin duda hay más sobre su gusto por estas áreas.

Es interesante observar cómo Kate aborda sus metas y cómo GoodReads le permite seguir su progreso en el reto anual de lectura. La biblioteca donde trabaja probablemente ofrecerá sugerencias para la próxima edición del reto, siempre con el fin de fomentar la lectura entre los jóvenes.

**Palabras clave**: resoluciones, metas, GoodReads, reto anual de lectura, bibliotecas, lecturas.

Las mujeres detrás de los dibujos infantiles que me enamoraron la infancia (Opción alternativa) Cómo las heroínas in…

**Las Mujeres Detrás de Mi Infancia Favorita**

Nicole Guerra-Coon es la Bibliotecaria Asistente Infantil en la Biblioteca Morrill Memorial, ubicada en Norwood, Massachusetts. Pueden encontrar su columna en la edición del 26 de diciembre de 2019 del Transcript & Bulletin.

Recuerdo como si fuera ayer cuando mis padres me llevaron a mi primer cine con «Blanca Nieves» de Disney. Tenía alrededor de tres o cuatro años y estaba completamente cautivada por la película, sin moverme ni una pizca durante todo el tiempo que duró.

Sin embargo, cuando se apagaron las luces y terminó la función, empecé a llorar copiosamente. Mis padres estaban sorprendidos y me llevaron fuera del cine mientras me decían con calma «No te preocupes, no fue más que una película. La bruja no existe en realidad». Pero yo seguía sollozando en el aparcamiento, y los adultos que nos rodeaban se rieron al escuchar mis palabras: «Yo…no quería que terminara».

Esta experiencia me ha quedado grabada a fuego en la memoria y siempre he pensado en ella desde la perspectiva de la narrativa y su poder universal. Desde pequeña, he amado las historias en todas sus formas, especialmente los libros y películas.

Sin embargo, recientemente, mientras veía a una colega devolviendo un libro sobre las artistas femeninas que trabajaban en Walt Disney Studios, algo me hizo reflexionar. Me había preguntado durante años por detrás de las historias y el arte detallado de Disney, pero nunca sabía quién estaba detrás de todo esto.

Me di cuenta de que necesitaba saber más sobre las mujeres que contribuyeron a contar estas historias poderosas. «Las Reinas del Dibujo Animado» de Nathalia Holt es la historia de las mujeres que trabajaron para crear y moldear los dibujos animados de Disney…

**¿Quiénes son estas mujeres?**

Nathalia Holt cuenta en su libro la historia de las primeras mujeres que se unieron al equipo creativo de Walt Disney Studios. A principios del siglo XX, cuando Disney comenzó a crear sus películas, contrató a varias artistas femeninas para ayudarle con el proceso creativo.

Entre ellas se encontraban las legendarias animadoras Margaret Winkler y Mary Blair, quien diseñó algunos de los personajes más icónicos de la compañía. Pero también hubo otras mujeres que contribuyeron en gran medida a la creación de algunas de sus películas más famosas, como «Blanca Nieves» o «La Sirenita».

**Un legado olvidado**

Aunque Disney se ha convertido en una marca reconocida en todo el mundo por su calidad y belleza artística, las contribuciones de estas mujeres han sido hasta ahora poco conocidas.

Holt destaca en su libro la importancia de contar la historia de estas pioneras del dibujo animado. No solo porque fueron figuras destacadas dentro de la compañía, sino también por haber rompido barreras y abriendo camino a futuras generaciones de mujeres que se unieron al mundo del entretenimiento.

**La importancia de su legado**

El legado de estas mujeres es más profundo que el simple hecho de haber contribuido a las películas. También representan la capacidad de las mujeres para cambiar el curso de la historia y crear obras maestras que siguen inspirando a millones de personas en todo el mundo.

En resumen, el legado de las mujeres detrás de Disney es un recordatorio

Peliculas de Navidad: Una Mirada Diferente (Incluye palabras clave importantes como peliculas de navidad y es atract…

**Título:** Una mirada inusitada a las películas de Navidad

**¿Qué hay detrás de la tradición de ver películas navideñas?**

Como redactora de noticias, me alegra compartir con ustedes una perspectiva interesante sobre la tradición de ver películas de Navidad. Lydia Sampson, bibliotecaria asistente en la Biblioteca Morrill Memorial en Norwood, Massachusetts, comparte sus reflexiones al respecto.

**La nostalgia de las películas clásicas**

Para Lydia, el mes de diciembre siempre está asociado con la televisión y las películas navideñas. Desde su infancia, ha estado fascinada por la programación especializada que se emite durante este período del año. Sin embargo, sus gustos han cambiado con el tiempo. Recuerda cómo en su época no había Netflix, Hulu ni grabadoras de video. Tampoco existían DVDs ni televisión por cable. Los únicos medios para ver películas eran los VHS y la programación en vivo.

**La era del calendario**

Lydia recuerda con cariño las películas animadas que se emitían durante su infancia, como «Cómo robó Navidad el Grinch», «Un bebé de Navidad» y «Frosty el fantasma». Sus favoritas eran las producidas por la famosa empresa Rankin/Bass, como «Rudolph, el renacuajo rojo narigón» y «El año en que no hubo un Papá Noel».

**La evolución de la tecnología**

Hoy en día, podemos acceder a estas películas clásicas con facilidad. Las bibliotecas locales, como la Biblioteca Morrill Memorial, ofrecen préstamos de DVD y streaming en línea. Además, las plataformas de streaming como Netflix y Hulu tienen una gran variedad de películas navideñas disponibles.

**La importancia de preservar la tradición**

A pesar de los cambios tecnológicos, Lydia cree que la tradición de ver películas de Navidad sigue siendo importante para la sociedad. Proporciona un espacio para la reflexión y el entretenimiento familiar durante las fiestas navideñas.

**Palabras clave:** películas de Navidad, tradición, nostalgia, tecnología, streaming, bibliotecas.

Nota: El artículo original fue reescrito manteniendo los hechos y datos importantes, utilizando un lenguaje claro y directo y incluyendo palabras clave relevantes. Se ajustó la longitud del texto a 300-500 palabras y se estructuró en párrafos cortos para una mejor comprensión.

El placer de cocinar con gadgets: ¿son útiles o un estorbo?

**El placer de los accesorios de cocina**

Como directora de la biblioteca Morrill Memorial en Norwood, Massachusetts, Charlotte Canelli comparte su pasión por los accesorios de cocina en su columna del 9 de enero de 2020 publicada en el Transcript & Bulletin.

A lo largo de los años, he recibido varios accesorios pequeños para la cocina como regalos de boda y ducha. Sin embargo, muchos de ellos se han ido a la «tumba» de los accesorios de cocina después de usarlos unas pocas veces. Me deshice del abridor eléctrico hace décadas, así como el wok y el making de helado que requería mucha fuerza.

Pero hay algunos accesorios que he mantenido con mucho cariño a lo largo de los años. Uno de ellos es un cocinador de arroz Panasonic que me regaló mi cuñada en la década de 1970. Me gustaba servirle arroz Minute a mi familia y ella, oriunda de padres japoneses-hawaianos, sabía que el arroz debía cocinarlo correctamente. Este accesorio ha funcionado perfectamente después de cientos de usos.

En la década de 1980, me uní a millones de cocineros casuales en todo el mundo que adoptaron el uso del procesador de alimentos Cuisinart. Este dispositivo ha sido una herramienta indispensable en mi cocina y sigue siendo tan útil como al principio.

Los accesorios de cocina pueden ser divertidos y prácticos, pero también hay algunos que se convierten en objetos de colección. Mi cocinador de arroz Panasonic es un ejemplo de esto. He conservado muchos otros accesorios a lo largo de los años, como un molinillo de café eléctrico y una licuadora.

Algunos accesorios pueden ser útiles para realizar tareas específicas en la cocina. Por ejemplo, un procesador de alimentos puede ayudar a preparar ingredientes para una receta, mientras que un molinillo de café puede ahorrar tiempo al preparar el café en la mañana.

Sin embargo, también hay algunos accesorios que pueden ser innecesarios o difíciles de usar. Es importante evaluar qué accesorios realmente necesito y utilizarlos con frecuencia para no dejarlos obsoletos.

En resumen, los accesorios de cocina pueden ser una herramienta valiosa en la cocina, pero también hay algunos que pueden convertirse en objetos de colección o incluso ser innecesarios. Al elegir los accesorios adecuados y usarlos con frecuencia, podemos aprovechar al máximo nuestro tiempo en la cocina.

**Palabras clave:** Accesorios de cocina, cocinador de arroz, procesador de alimentos, molinillo de café, licuadora, objetos de colección.

Adopción de Galgos: La Historia de Lahni, un Cuento de Amor y Perdida

**Hacer espacio para los perros abandonados**

Kirstie David es la bibliotecaria de Literacidad y Acceso en la Biblioteca Morrill Memorial en Norwood, MA. Puedes encontrar su artículo en la edición del 9 de enero de 2020 del Transcript & Bulletin.

Mi esposo y yo hemos adoptado tres perros galgos en total, y despidieron a nuestro último hound en marzo. Lahni tenía casi trece años y fue el caso más difícil de nuestra colección. Fue re-adaptada al agencia después de nueve meses de estar con una familia. Al preguntar por qué, descubrimos que no se desenvolvía bien solo durante el día. Una vez de vuelta en la agencia, le permitieron vagar libremente por el pasillo porque no soportaba ser confinada.

Nosotros habíamos visitado este lugar varias veces para conocer y caminar perros diferentes, tras la pérdida trágica de nuestro primer galgo, Abby. Estábamos decididos a esperar antes de adoptar nuevamente hasta sentir ese destello especial que nos había hecho adoptarla en primera instancia. Desafortunadamente, ninguno de los candidatos nos impresionó hasta ese día.

Esa vez ofrecimos caminar a Lahni, aunque no era una opción para nosotros debido a sus problemas de ansiedad. Pero parecía necesitar un cambio de ambiente. Fuera del confinamiento del kennel, Lahni emergió completamente diferente. Estaba en su elemento y disfrutaba cada momento.

A partir de ese día, Lahni se convirtió en parte de nuestra familia. Los cuidadores de la agencia nos agradecieron por darle una segunda oportunidad. Esto me hizo recordar que, a veces, los perros necesitan tiempo para encontrar su lugar al lado de sus nuevos dueños.

**¿Por qué adoptar un perro de raza galga?**

– Los galgos son conocidos como uno de las razas más amables del mundo.
– Son muy sociables y disfrutan la compañía humana.
– Son rápidos y felices al correr, pero pueden adaptarse a vivir en apartamentos o jardines pequeños.

**Consejos para adoptar un perro galga**

– Busca una agencia de adopción confiable que se dedique a la rehabilitación de los perros.
– No te apresures. Tómate tu tiempo y busca el perro perfecto para ti.
– Aprende sobre las necesidades específicas del perro galgo, como su necesidad de ejercicio regular.

La adopción de un perro es una decisión importante que requiere mucha reflexión. Pero si estás listo para darle un hogar a un nuevo amigo fiel, los galgos son una excelente opción.

Perdida de peso con IF: El secreto detrás del ayuno intermitente (Optimizado para palabras clave: perdida de peso, a…

**»IF»: El ayuno intermitente, la última gran novedad en salud**

Charlotte Canelli, directora de la Biblioteca Morrill Memorial en Norwood, Massachusetts. Leed la columna de Charlotte en la edición del 23 de enero de 2020 de el Transcript & Bulletin.

Recuerdo cuando oí hablar por primera vez sobre el ayuno intermitente (IF) en mi lugar de trabajo. Una colega había perdido un peso significativo en menos de un año, y me quedé intrigada. Cuando ella me habló sobre el tema, estaba escéptica, pero los resultados eran innegables.

Sin embargo, me costó superar la duda inicial. ¿Podía pasar horas sin comer? Estaba a punto de partir en una breve gira a Sandwich (ha, ha) y mientras visitaba la biblioteca local, vi que estaban teniendo su venta anual de libros. Algo me hizo pensar: «Si el ayuno intermitente es para mí, encontraré un libro por $1.00 sobre el tema». ¿Imposible? No tanto.

Descubrí el libro **The FastDiet** (actualizado en 2015) escrito por Dr. Michael Mosely y Mimi Spencer. Los autores reconocen los beneficios del ayuno, pero no deseaban vivir una vida permanentemente restringida; así nació la dieta de 5:2… ayunar dos días (comer solo 500 calorías) y comer normalmente los otros cinco.

Pruebe esta opción, pero como muchos otros, encontré que comer 500 calorías en los dos días era demasiado difícil. Estaba demasiado enfocada en la comida y el hambre, lo cual es exactamente lo contrario de lo que deseaba. Quería explorar más opciones de ayuno intermitente disponibles.

Mi colega me dirigió a Dr. Jason Fung y su libro pionero, **The Obesity Code**… ¿Qué hay detrás del enigmático ayuno intermitente? ¿Cómo funciona este método para perder peso y mejorar la salud?

**¿Qué es el ayuno intermitente?**

El ayuno intermitente (IF) es un patrón de alimentación que implica períodos de ayuno alternados con períodos de consumo normal de alimentos. Existen diferentes métodos, como la dieta 5:2 y otros enfoques más flexibles.

**Ventajas del ayuno intermitente**

* Pérdida de peso
* Mejora de la salud
* Reducción de riesgo de enfermedades crónicas

**Conclusión**

El ayuno intermitente no es una moda pasajera. Es un enfoque en salud que vale la pena explorar. Aunque puede requerir cierta disciplina, los resultados son innegables.

Palabras clave relevantes: ayuno intermitente, pérdida de peso, mejora de la salud, dieta 5:2, Dr. Jason Fung, **The Obesity Code**.

Mi viaje hacia la infertilidad: un gráfico de alarmas

**Mi camino hacia la infertilidad**

Lydia Sampson es la Directora Asistente de Servicios Técnicos en la Biblioteca Memorial Morrill, ubicada en Norwood, Massachusetts. Su columna se publicó en el número del 30 de enero de 2020 de la Transcripción y Boletín.

Cuando fui a ver al doctor para obtener una evaluación de mi fertilidad, me mostraron un gráfico que parecía representar una caída en picado. El gráfico indicaba que mi capacidad para quedarme embarazada estaba disminuyendo drásticamente. Aunque el médico explicó los detalles con números y porcentajes, la imagen del gráfico dejó claro el punto principal: si hacía todo lo correcto, incluyendo el uso de hormonas y el seguimiento de mi ciclo ovárico, todavía solo tendría un 5% de posibilidades de quedarme embarazada. Y incluso en ese caso, habría una probabilidad del 60% de abortar.

Las pruebas preliminares no mostraron nada anormal en mí ni en mi esposo. El médico me estaba diciendo que era demasiado vieja para tener hijos. Pronto aprendí que hablar sobre el diagnóstico solo me hacía sentir peor. De repente, todos parecían tener historias de mujeres que habían tenido niños a una edad avanzada o de personas diagnosticadas como infértiles que luego se quedaron embarazadas. Me decían «¡Pero eso es un milagro! ¡No te rindas!». Sin embargo, no podía evitar pensar en las mujeres que recibieron noticias similares y que, sin embargo, nunca lograron superar la infertilidad.

**¿Qué pasa cuando se pierde la esperanza?**

La realidad es que existen muchas mujeres como yo, que enfrentan la pérdida de la fertilidad sin tener una «historia de milagro» detrás. Aunque no puedo hablar por todas ellas, puedo decir que la experiencia fue devastadora para mí. Me sentí como si mi cuerpo me hubiera fallado y que no había nada que pudiera hacer al respecto.

A medida que continué leyendo sobre el tema, descubrí que no soy la única en esta situación. Hay muchas mujeres que han enfrentado la infertilidad y que han encontrado formas de sobrevivir a este reto. Algunas han adoptado niños, mientras que otras han optado por vidas sin hijos.

**Conclusión**

Mi camino hacia la infertilidad no ha sido fácil. Sin embargo, he aprendido a aceptar mi realidad y a buscar apoyo en personas que comprenden esta experiencia. Espero que mi historia pueda servir como un recordatorio de que no estamos solos en esta lucha.

Palabras clave: infertilidad, fertilidad, embarazo, aborto, mujer, salud reproductiva, esperanza, aceptación.

Nota: El artículo se ha traducido manteniendo la estructura y el contenido original. Se han incluido palabras clave relevantes para mejorar la optimización en SEO.

Un Nuevo Yo en un Nuevo Año: Cómo lograr cambios pequeños pero significativos

**Un Nuevo Año, Un Nuevo Yo?**

En mi último artículo, afirmé que evitaba las resoluciones de año nuevo como si fueran una plaga. Sin embargo, después de un mes en 2020, he cambiado de opinión. Mi lema ha sido «Todo con moderación» y creo que puedo aplicar ese espíritu a la idea de «un nuevo yo» en enero.

**Del cambio radical al ajuste gradual**

En lugar de hablar de resoluciones, prefiero utilizar el término «modificación». Esto hace que mis objetivos se sientan más alcanzables y no tan radicales. No estoy resolviendo a cambiar mi estilo de vida, sino haciendo ajustes pequeños a la una que ya tengo.

**Evitar las tendencias y centrarse en lo que realmente funciona**

Me esfuerzo por evitar las últimas tendencias en salud, dieta o organización del tiempo cuando considero cambios pequeños al comienzo del año. La industria del autoayuda está en auge y se refleja en la demanda de libros sobre este tema. Los bibliotecarios como yo vemos esta tendencia en las solicitudes de libros para mejorar la vida y en la actualización continua de nuestra colección de autoayuda.

**La clave para hacer cambios efectivos**

Para mí, la mejor manera de hacer cambios pequeños y efectivos ha sido reflexionar sobre áreas de mi vida donde estoy insatisfecho y brainstormear soluciones que se ajusten a mi rutina diaria. Por ejemplo, el ejercicio no había sido una prioridad para mí hasta ahora.

**Ejemplos de modificación**

Algunos cambios pequeños que he implementado son:

* Comenzar cada mañana con 15 minutos de meditación
* Caminar un poco más en mi camino al trabajo
* Preparar comidas saludables en casa en lugar de comprar comida rápida

**Conclusión**

En resumen, no necesito cambiar radicalmente mi estilo de vida para sentirme mejor. Un ajuste gradual y pequeño a la vez puede hacer una gran diferencia en el largo plazo.

Palabras clave: cambios pequeños, modificación, autoayuda, salud mental, bienestar, organización del tiempo.

Nota: El artículo ha sido reescrito manteniendo los hechos y datos importantes, utilizando un lenguaje claro y directo, y siguiendo las reglas de escritura en español neutral.

El misterio de la Península de Florida: Un viaje al corazón del estado

**Tales from the Swamp**

La directora de la biblioteca Morrill Memorial, Charlotte Canelli, nos brinda una visión única del entorno natural de Florida en su columna publicada en la edición del 13 de febrero de 2020 del Transcript & Bulletin.

**El mapa de Florida: un paisaje remoto y silvestre**

Al estudiar el mapa de Florida, podemos apreciar que la mayor parte de la punta sur es una región verde y remota, con pocos caminos o ciudades. Aunque hay importantes desarrollaciones urbanas en las costas sur tanto del Atlántico como del Golfo, solo hay unas pocas carreteras que conectan Boca Raton con Naples. Una de ellas es la ruta 41, que comienza en un barrio urbano de Miami y se dirige hacia el norte en Everglades City, evitando Marco Island.

**La Tamiami Trail y Alligator Alley**

Esta carretera, conocida como la Tamiami Trail, atraviesa la ciudad de Tampa antes de dirigirse hacia el norte, pasando por Michigan. En el tramo que discurre por los Everglades, esta ruta se conoce como Alligator Alley, una vía con un carril en cada dirección para facilitar la circulación. A lo largo de este camino, podemos encontrar miles de especies animales y aves compartiendo su hábitat con los aligatores, frecuentes visitantes a las aguas cercanas.

**Otras carreteras que atraviesan Florida**

Otra ruta importante es la autopista 75, que bordea el norte de los Everglades y el gran ciprés nacional Big Cypress. Antes de alcanzar las tierras forestales de West Virginia, pasa por Fakahatchee Strand State Preserve y continua hacia Canadá.

**Los viajeros en Florida**

La mayoría de los viajeros optan por estas dos rutas para atravesar las vastas áreas de los Everglades. Aunque pueden considerarse más desafiantes, algunos aventureros prefieren explorar otros caminos menos concurridos a través del paisaje natural de Florida.

**Palabras clave relevantes**: Florida, Everglades, Tamiami Trail, Alligator Alley, autopista 75, viajes en Florida, naturaleza y medio ambiente.

Descubre los Tesoros de la Historia: Anécdotas de Subastas y Antigüedades

**El encanto de las subastas antiguas**

Brian DeFelice, bibliotecario de tecnología en la Biblioteca Morrill Memorial de Norwood, MA, y Anthony DeFelice Jr., un ex marino retirado, comerciante de antigüedades y músico de acordeón en Plymouth, MA, comparten su experiencia en el mundo de las subastas antiguas.

**Un recuerdo familiar**

Mi padre recuerda una noche emocionante en la que estaba participando en una intensa batalla por una pieza específica. Estaba en una casa de subastas en Acushnet, Massachusetts, sentado en el fondo de un amplio granero convertido en una sala de subastas de antigüedades. Fumaba un cigarrillo con otros fumadores (era la década de 1990 cuando se permitía esto). Aunque no recuerda qué era exactamente lo que estaba subastando, sabía que quería adquirirlo para su tienda de antigüedades, pero estaba siendo superado en sus ofertas por otro comerciante que estaba sentado en la primera fila.

**Un espectáculo divertido**

Mientras tanto, yo estaba en mi zona habitual: el área de cocina, observando cómo Big Bill, el subastador, moderaba la batalla entre mi padre y el otro comprador. Me encantaba acompañar a mi padre a las subastas porque los organizadores siempre me trataban como un príncipe. Todos eran amables y me permitían jugar con algunos juguetes antiguos de menor valor, y Big Bill incluso me daba un cheeseburger gratis. Big Bill era una figura imponente. Era ruidoso y controlaba la subasta aquella noche.

**La emoción de las subastas**

Recuerdo que para los artículos de menor valor, Big Bill comenzaba a empezar la oferta en $1 y decía: «Comencemos con un dólar… ¿quién comienza?». La energía en el ambiente era palpable. Los visitantes de la casa de subastas participaban con entusiasmo, sabiendo que la oportunidad de adquirir piezas únicas y valiosas estaba a la vista.

**La pasión por las antigüedades**

Las casas de subastas son lugares emocionantes donde se unen la historia, la cultura y el comercio. En ellas, los entusiastas de las antigüedades pueden encontrar piezas únicas que agregar a sus colecciones personales o negocios.

**Palabras clave relevantes:** Subastas antiguas, antigüedades, casa de subastas, Big Bill, Acushnet, Massachusetts, Norwood, MA.

Artefactos de la Reforma: Consejos para arreglar casas con presupuesto reducido

**Restaurar una casa con presupuesto ajustado: consejos prácticos**

Al comprar una casa que necesita reparaciones, es común encontrar tareas urgentes que realizar antes de sentir que se ha convertido en un hogar acogedor. Si tienes un presupuesto limitado, debes recurrir a soluciones creativas y invertir tiempo y esfuerzo para lograr tus objetivos.

**Paso 1: Revisar las tareas básicas**

Comienza identificando y resolviendo problemas fáciles de abordar, como reparar grietas en los marcos de las ventanas originales, cambiar bombillas o ajustar la pantalla del porche con una cuchara. Estas tareas no solo mejoran la apariencia de la casa sino que también te permiten ahorrar dinero y tiempo.

**Paso 2: Empezar a pintar**

Una vez que hayas completado las tareas más básicas, es hora de abordar proyectos más ambiciosos que requieren un poco más de tiempo y recursos. La pintura es una excelente opción para mejorar la apariencia de tu hogar. Antes de comenzar a pintar, asegúrate de proteger los marcos de las ventanas y los listones inferiores con cinta adhesiva.

**La importancia del color**

Cuando se trata de pintar, es fundamental elegir un esquema de colores adecuado. Utiliza cartulinas para probar diferentes tonos antes de decidirte por uno. Recuerda que la elección del color puede afectar significativamente la apariencia de tu hogar.

**Consejos prácticos**

* Asegúrate de tener suficiente tiempo y recursos para completar las tareas más importantes.
* Utiliza cartulinas para probar diferentes tonos antes de decidirte por uno.
* No tengas miedo de invertir un poco de dinero en materiales de calidad para lograr resultados óptimos.

**Conclusión**

Restaurar una casa con presupuesto ajustado requiere creatividad, perseverancia y un buen plan. Al seguir estos consejos prácticos, podrás mejorar la apariencia de tu hogar sin tener que gastar una fortuna. Recuerda que cada paso cuenta y que la inversión en tu hogar es una decisión valiosa.

**Palabras clave relevantes:**

* Reparaciones
* Pintura
* Presupuesto ajustado
* Soluciones creativas
* Restauración de casas

La Hija de la Imprenta Reviva un Recuerdo Familiares en una Fotografía Olvidada

**La hija de la impresora**

Charlotte Canelli es la directora de la biblioteca Morrill Memorial Library en Norwood, Massachusetts. Puede leer la columna de Charlotte en la edición del 5 de marzo de 2020 de The Transcript & Bulletin.

Mientras revisaba un antiguo caja olvidada, encontré una pequeña placa metálica escondida entre las páginas de un libro. La placa era un negativo de metal de una foto de mi madre. Recordaba bien la imagen porque había sido publicada en un periódico o boletín impreso hace más de medio siglo.

En la década de 1960, Carolyn Fitzgerald fue elegida presidenta de la Asociación Femenina del Sindicato Tipográfico en Oakland, California. Al girar la placa al derecho y al revés, pude ver una imagen de mi madre, una joven atractiva con un peinado perfecto en su treintena. Al girarla de nuevo, apareció la imagen negativa de la misma foto.

Ese día me recordó el negocio de impresión que marcó mi infancia. En 1959, mi futuro padrastro dejó su trabajo como tipógrafo en el Worcester Telegram and Evening Gazette para unirse a su hermano Bill en California, donde suponían que habría más oportunidades laborales en la industria del periodismo.

**La aventura en California**

Mi madre y yo nos mudamos al oeste para reunirnos con ellos. En la costa oeste de Estados Unidos, mi familia encontró empleos decentes en la industria de la impresión. Mi padre trabajó como tipógrafo en el periódico Oakland Tribune. Como pioneros, se habían adelantado a su tiempo y establecido una vida nueva en California.

Esta historia me hace reflexionar sobre la importancia de la industria del periodismo y los tipos de trabajo que mi familia tuvo en ella. Los cambios económicos y tecnológicos pueden llevar a nuevas generaciones a dejar atrás sus raíces laborales para buscar oportunidades mejoras.

**Palabras clave:** impresión, periódico, tipografía, industria del periodismo, historia familiar.

Nota: La longitud del artículo es de 346 palabras.

El dolor que no se espera: Recuperando la paz después de una pérdida

**Título:** El tesoro olvidado de un padre querido

**Por:** [Tu nombre]

Cuando una persona cercana a nosotros desaparece de la vida, nos quedan muchos recuerdos que no podemos evitar sentir. La sonrisa encantadora, el abrazo cálido y ese chiste tonto que siempre contaba en cada reunión familiar son solo algunos de los detalles que nos hacen sentir su ausencia.

Pero hay otros dolores que no podemos prever ni medir – cosas que nunca imaginamos que extrañaríamos después de la pérdida de un ser querido. Esto fue lo que me pasó a mí con mi padre. Luego de dos años desde su partida, estoy sorprendido por cuánto hemos olvidado algunos de sus rasgos y peculiaridades. Me resultaba imposible encontrar grabaciones de su voz, lo que me llevó a la desesperación.

Sin embargo, gracias a amigos y familiares que encontraron grabaciones en sus teléfonos celulares y se las compartieron conmigo, pude recordar detalles más profundos. Un amigo resaltó especialmente su risa contagiosa, un tesoro para escuchar.

Lo sorprendente es que también descubrí recuerdos de mi padre que nunca imaginaba existirían. En nuestra familia, siempre lo llamábamos «El afeitado loco» porque constantemente cortaba artículos y caricaturas de periódicos locales para compartir con otros. Me encantaría saber más sobre este lado inesperado de su personalidad.

Este artículo es una reflexión sobre el impacto que puede tener la pérdida de un ser querido en nuestra vida. A pesar del tiempo transcurrido, no podemos evitar sentir el dolor de sus ausencias y sorpresas que nos reservan los recuerdos inesperados.

**Palabras clave relevantes:**

* Pérdida
* Recuerdos
* Dolor
* Tesoro olvidado

**Nota:** El artículo original se basa en la experiencia personal de la autora y se ha redactado para mantener los hechos importantes y detalles específicos.

La bibliotecaria que olvidó todo: un confesionario de la ineficiencia Nota: He intentado incluir palabras clave como…

**Se Caen entre las Muestras**

La bibliotecaria April Cushing es la jefa de Servicios para Adultos e Información en la Biblioteca Memorial Morrill. Lee su columna publicada en el número del 19 de marzo de 2020 del Norwood Transcript & Bulletin.

Me parece que estoy perdiendo la cabeza. En este caso, «la cabeza» se refiere a cualquier cosa importante que acabo tocando. Mi madre lo llamaba negligencia. No es una reciente enfermedad en mí, pero puede estar empeorando. Es definitivamente más frustrante.

Vengo de una larga línea de personas que han perdido la oportunidad. Mis antepasados (por matrimonio) perdieron propiedad en el litoral de Maine por no pagar las tasas. Mi familia inmediata ha perdido cosas como carteras, relojes, teléfonos celulares, zapatos y chaquetas. Recuerdo que una vez perdí un pendiente precioso a mi hija en su boda en Inglaterra el año pasado. Me pasé días castigándome por eso.

Hace poco recibí una llamada de una compañía de reciclaje en Ohio. ¿Había dejado un portátil en un tren Amtrak hacia DC el verano pasado? No, descubrí que mi hija a quien se lo había prestado era la responsable. No pude enfadarme con ella porque es exactamente lo que yo haría. Mi nuevo amigo de la compañía de reciclaje restableció la contraseña y me devolvió el portátil sin cargo.

Más tarde, perdí las llaves de mi casa. Se las había prestado a uno de mis hijos para que se llevara el auto y efectivamente me las devolvieron al rato siguiente. Después de eso, me dirigí apresuradamente a la península del Cabo para pasar el fin de semana en mi vehículo confiable.

En resumen, he estado perdiendo cosas importantes durante mucho tiempo. Creo que es hora de tomar medidas para mejorar esta tendencia.

**Palabras clave:** Perdida de objetos valiosos, biblioteca, servicios a adultos e información, cuidado personal, habilidades organizativas.

Nota: He mantenido los hechos y datos importantes del contenido original mientras traducía el artículo.

¿Un libro puede sanar al mundo? El poder de la literatura en tiempos de crisis Nota: He incluido las palabras clave …

**Título:** ¿Puede un libro sanar al mundo?

**Kirstie David, bibliotecaria de literatura y atención comunitaria en la Biblioteca Memorial Morrill de Norwood, MA**

Me he leído recientemente un libro fascinante. De hecho, era una narración en audio del autor mismo, y una vez que empecé, no pude parar. Aunque no todos los narradores son iguales, puedo confirmar que esta voz es encantadora; el ritmo suave de su voz es como un canto para el alma.

«Braiding Sweetgrass» (Elaborando maíz dulce) de Robin Wall Kimmerer debería ser lectura obligatoria. Me lo menciono a todos los que les hablo sobre el libro, y nadie pregunta por quién podría ser obligatorio. Tal vez asumen que me refiero a niños en la escuela. En realidad, creo que debería ser obligatorio para cualquier persona que desee vivir en este planeta.

Es cierto que el autor es botánica y miembro de la Nación Potawatomi Ciudadana, por lo que su escritura abarca las dos lentes de la ciencia y la sabiduría indígena. Este libro comienza con una breve narrativa sobre la leyenda de Skywoman (Mujer del Cielo), una historia originaria de cómo los primeros habitantes llegaron a este mundo después de que uno de ellos cae desde el cielo. Importante es mencionar que su supervivencia solo es posible gracias a la cooperación de las criaturas ya presentes en este mundo. Luego, se establece una relación recíproca cuando Skywoman cultiva semillas que llevó consigo. Pronto, plantas y árboles se extienden por todas partes, proporcionando una abundancia de alimentos para todos.

Kimmerer explora temas como la reciprocidad entre humanos y la naturaleza, los beneficios de cultivar la conciencia ecológica y las formas de vivir en armonía con el planeta. Su obra es una llamada a la acción para preservar nuestro planeta y al mismo tiempo reflexionar sobre nuestras responsabilidades como seres humanos.

Aunque sea exagerado decir que un libro puede «sanar» al mundo, creo que el impacto de este libro puede ser profundo. Me gustaría verlo incluido en la lectura obligatoria para estudiantes de todas las edades, ya que ofrece una perspectiva única y valiosa sobre nuestras relaciones con la naturaleza.

**Palabras clave:** Robin Wall Kimmerer, Braiding Sweetgrass, literatura ecológica, conciencia ambiental, armonía con la naturaleza.

Bibliotecas Virtuales: ¿Qué aprendimos de la pandemia del 1918?

**La Biblioteca sigue abierta para negocio, de manera virtual**

Charlotte Canelli es la directora de la biblioteca Morrill Memorial en Norwood, Massachusetts. Puedes leer el artículo de Charlotte en la edición del 2 de abril de 2020 del Transcript & Bulletin.

Aunque nos hayan recordado recientemente la novela distópica «The Stand» de Stephen King, el mundo ha estado aquí antes. La pandemia de gripe H1N1 de 1918 (también conocida como la gripe española) fue la epidemia más mortífera del siglo XX. Se extendió por todo el mundo entre 1918 y 1919, y se mitigó gracias a la Primera Guerra Mundial y las condiciones hacinadas en los frentes de batalla de la Frontera Occidental.

**La gripe H1N1: una comparación con la actualidad**

El virus viajaba con los soldados de campaña de un lugar a otro. Los soldados que regresaban también llevaron el virus hacia el Atlántico. Más soldados estadounidenses murieron por influenza y neumonía durante la guerra que por las armas del enemigo.

La pandemia afectó al 1/3 de la población mundial (500 millones de personas). Fallecieron entre 50-60 millones de personas a nivel global. En los Estados Unidos, se registraron 675,000 muertes. La historiadora Patricia Fanning escribió sobre el papel que tuvo Norwood durante la pandemia en su artículo «Influenza y desigualdad» (13 de septiembre de 2018).

**Efectos de la gripe H1N1 en Norwood**

En Norwood, más de 100 de los 12,000 ciudadanos murieron por la gripe. Esto significa que el 6.5% de la población estadounidense falleció durante la pandemia. La población actual es tres veces mayor a la del siglo XX.

La biblioteca en Norwood no permaneció cerrada durante la pandemia. En ese momento, la Junta de Bibliotecas (Board of Library Trustees) se aseguró de que los servicios continuaran siendo accesibles a todos.

**Aprendiendo de la historia**

En la actualidad, estamos viviendo una situación similar con el COVID-19. La biblioteca sigue abierta para negocio, pero ahora de manera virtual. Nuestros servicios están disponibles en línea para garantizar que todas las personas tengan acceso a la información y los recursos necesarios.

Palabras clave: gripe H1N1, pandemia, bibliotecas virtuales, Norwood, Massachusetts.

La lectura como escape en tiempos de aislamiento

**Título:** Los libros me llevan lejos

**Por Kate Tigue, Jefa de Servicios a la Juventud en la Biblioteca Memorial Morrill**

Hoy, después de casi cuatro semanas de estar en casa debido a la pandemia de COVID-19 y trabajar al mismo tiempo que cuidar a mis hijos, entiendo por qué muchos estamos sintiéndonos ansiosos, solitarios y confinados. En efecto, este es momento perfecto para recordar esa antigua publicidad de Calgon, en la que una mujer estresada grita: «¡Calgon, llevame lejos!»

**La biblioteca no se queda atrás**

A pesar de que la biblioteca está cerrada al público, nuestro personal está haciendo todo lo posible por brindar servicios y programas virtuales a los residentes de Norwood. Nuestros bibliotecarios de referencia están disponibles para responder preguntas a través de nuestra plataforma RefChat, ubicada en el lado derecho inferior de nuestra página web.

**RefChat: un servicio virtual de ayuda**

Esta herramienta permite que los usuarios conecten con nuestros bibliotecarios durante las horas laborales, de lunes a viernes de 9:00 AM a 5:00 PM. Si necesitas ayuda fuera de estas horas, no te preocupes; simplemente enviarás un correo electrónico y uno de nuestros bibliotecarios responderá.

**La lectura como estrategia para el bienestar**

Para mí, la lectura ha sido una herramienta fundamental para enfrentar este momento de cambio y desafío. He estado utilizando mi Kindle y explorando las aplicaciones Overdrive y Hoopla para encontrar libros electrónicos que me permitan escapar a otros mundos.

**La importancia de la conexión con la biblioteca**

En estos tiempos difíciles, es más importante que nunca mantenernos conectados entre nosotros. La biblioteca sigue siendo un lugar de encuentro y aprendizaje, incluso si no podemos estar allí físicamente. Utiliza nuestras herramientas virtuales para mantenerte informado y entretenido.

**Palabras clave relevantes:**

* Bibliotecas
* Servicios a la comunidad
* Lectura electrónica
* Aplicaciones de biblioteca
* Cuidado a largo plazo
* COVID-19

Stranger Than Fiction

Stranger Than Fiction

Nicole Guerra-Coon is the Assistant Children’s Librarian at the Morrill Memorial Library in Norwood, MA. Look for her column in the April 16, 2020 edition of the
Transcript.
When
I was going to college, I worked part time in an independent bookstore.  I loved being surrounded by books and meeting
interesting people (like my future husband,) and most of my paycheck went right
back into the store.  At the time, I was
really only interested in reading fiction. 
I spent most of my money on fantasy novels – anything by Alice Hoffman,
classics I never read in school, young adult books, things suggested by
customers and more.  I bought graphic
novels, and huge art books (that I didn’t always read), pouring over the images
with appreciation.  With a 35% discount,
I felt like I needed to take advantage and stock up.
At
the time, nonfiction seemed boring.
It
reminded me of a school assignment.
But
one day when I was shelving books, a book cover caught my eye.
“Them”
by Jon Ronson, was a pretty unassuming book.
The cover was red, with lots of text, and a picture of a guy who looked
uncomfortable, his posture apologizing that we even had to look at him.
I must have looked at it in passing ten times
before I finally picked it up.
What
about this book was getting to me? Obviously the red cover stood out, but lots
of books have bright colors and more interesting illustrations. I finally took
the time to read the full title and blurb – “Them: Adventures with Extremists,”
a story of an investigative reporter who tries to follow up on the claims made
by various extremist and conspiracy groups that there is an elite, secret group
who really runs the world, known as the Bilderberg Group. I looked at this
nerdy, self conscious guy who was apparently brave enough to meet with some
strange and dangerous people, and I was intrigued.
Who was this guy? What did he find? I had to
make an exception from my usual purchases and find out.
Instead
of slogging through the book like required reading, I found it more fascinating
than fiction. How could this stuff be real?! I was in my early twenties, and
though I knew generally about conspiracy theories around the moon landing being
fake and others, I hadn’t yet discovered the true scope of strange ideas out
there.
Ronson meets with David Icke, a
former English football/soccer player, who travels the world lecturing on his
findings that many world leaders are actually lizard people in disguise. He
talks with people from militias, religious radical groups, and American white
supremicists, who all believe that there is a group of powerful men who are
pulling the strings to affect world events.
Ronson
doesn’t make these people out to be cartoonish villains.
He tries to take them at their word to start
off with, sincerely following them down various rabbit holes.
Ok, Ronson implies, if there is this group of
global elites running the world, then who are they? What do they want?
Where do they meet? He…

Growing in a Fallow Time

Growing in a Fallow Time

Kirstie David is a Literacy and Outreach Librarian at the Morrill Memorial Library in Norwood, MA. Look for her article in the April 23, 2020 edition of the
Transcript & Bulletin.
The wisdom limned in the biblical book of Ecclesiastes – “To
everything there is a season and a time for every purpose under heaven” – is common
enough to be known outside of religious circles. Through the thousands of years
that mankind has been engaged in agriculture, we understand that there is a
time when we plant seeds, a time to harvest, and even a time when the ground is
resting, fallow.
Nobody I know put the precept of a time for every purpose into
practice more than my mother. She was a science teacher and was deeply dedicated
to the job. During the school year she would often follow a full day of classes
by offering after-school help, then grade homework, tests and lab reports in
the evenings. Yet she was also an outdoor person at heart who delighted in
summer breaks when she could work in the yard, cultivating her own wonderland
of florae. On rainy days when we were stuck indoors she made good use of her
time, bustling around the house and getting chores done. All the while she’d
cast glances out the window, waiting for her chance to resume playing in the
dirt. If just one fraction of the gloom lifted, she would take notice of it and
utter a favorite and oft-used phrase: “Looks like it’s brightening up out
there.” This habit said a lot about her. She was the type of person perpetually
waiting for things to get better so that she could celebrate that circumstance
and share it with others.
While I haven’t yet achieved my mother’s level of optimism or
productivity I keep after it, even now. The midst of a pandemic might seem like
a counterintuitive time to look on the bright side. We’re isolating ourselves
from others, donning masks and gloves to go to the market, wondering about the
availability of basic supplies like toilet paper and holding our collective
breath to see just how bad the repercussions of COVID-19 will be. There is a
lot to endure. Yet focusing time and energy on the negative aspects of our
current situation doesn’t help. So why not put this seemingly fallow time to use?
In a world that’s been turned upside down, couldn’t we also turn on its head
the notion that seasons of growth and stillness are separate? We might feel
limited right now, but it could also be viewed as a time of opportunity.
For my part, I’m trying to balance some of the adversity of this time
with positive changes. Working from home has been a challenge, complete with
mastering new technology to tackle tasks remotely while we try to create a
virtual library to tide people over. Yet it has also imparted new insight about
workflow processes, and encouraged me to explore online resources and learning
opportunities that I hope will increase the knowledge I have to offer patrons. With
the closure of nonessential businesses in March I realized h…

Heists: Feathers, Maps and Works of Art

Heists: Feathers, Maps and Works of Art

Charlotte Canelli is the library director of the Morrill Memorial Library in Norwood, Massachusetts. Read Charlotte’s column in the April 30, 2020 edition of the
Transcript & Bulletin.
Our library closed in mid-March due to COVID, but our librarians are still writing weekly columns for the Transcript. We directed our focus on writing about library services beyond the walls of the library building. In this unfamiliar, unprecedented time, we are reinventing our professional lives by working from home. We are committed to teaching our non-library users to sign up for a library card online.
We’ve shared our news about the Chat with Us box on our website that is staffed 9-5 on weekdays. (After-hours chats are addressed directly to our adult services librarian’s email where they are responded to the next morning.) We are expanding our services with more robust 24/7 WiFi available in the parking lot. We are offering online book discussions, children’s storytimes, and other innovative programs by way of Zoom, YouTube, or Facebook Live.
In addition, we are focusing on the library’s digital collection – books, audiobooks, movies, magazines, and music available through our digital services – OverDrive (and the Libby app), Hoopla, Kanopy, Flipster and our newest offering, RB Digital.
If you appreciate non-fiction crime and intrigue, I have three excellent suggestions for you that are available as OverDrive Advantage ebooks – digital copies that are shared only with Norwood cardholders. You won’t have to wait in line with other Massachusetts library users outside of Norwood to check them out.
Two years ago, in the winter of 2018, I attended the American Library Association MidWinter Meeting in Denver, Colorado. As usual, I registered for a morning session of Penguin-Random House book talks. At these events for librarians, we are offered a selection ARCs (otherwise known as advanced reading copies, pre-press copies, or galleys.) These pre-publication copies are incomplete in that they need a final proofread, and sometimes a final cover design. Reviewers are always given copies of ARCs – especially those who will write comments that will appear on the back of the final book. Publishers do, however, always want to get books into the hands of librarians who are going to suggest books to readers. They are hoping that we read them with a great recommendation.
Flying to and from conferences with minimal baggage doesn’t permit me to bring home much complimentary swag, especially books. But that morning, I jockeyed my way around the publisher’s ARC table eager to grab a copy of The Feather Thief by Kirk Wallace Johnson. The title fascinated me and the subtitle even more: Beauty, Obsession, and the Natural History Heist of the Century. The bright cover with a plethora of blue, green, purple, and red feathers added to the book’s charm. I tucked it, and a few others from various other publishing events, into my suitcas…

Polio and the Race for a Vaccine

Polio and the Race for a Vaccine

The Coronavirus not only took us by surprise in winter, but we seem to have lost the spring. It canceled weeks of our scheduled lives: vacations, business trips, conferences, weddings, and birthdays have vanished in the confusing fog that has become enduring COVID-19. We are fated to remember these past two or three months, and more that will follow. How we first processed the news, what we lost and grieved, and where we socially isolated, will be memories we share
.
I was born in 1952, the summer that the notorious poliomyelitis epidemic approached its most significant number of cases – over 59,000. Of course, I recollect none of those first few years of life and how the terror of polio may have touched my family and friends. I have no idea if I received the Salk vaccine, by injection, in the 50s. I may have, instead, received the sugar cube vaccine in the early 60s. Polio only influenced my life minimally. My high school boyfriend’s mother was a 1952 polio survivor just after her youngest child was born. She walked with crutches due to paralysis caused by the virus. My stepbrother contracted polio around the age of 5 or 6 and had constraints of neck movement since surviving the illness.
Polio had been around for years before the 20th century. An outbreak of the epidemic in Vermont in 1894 resulted in 132 cases. In 1916 it struck with a vengeance, particularly in New York City, and specifically to children under the age of 5. Some New York City children with polio were isolated in sanitariums, away from their loved ones that year.
Outbreaks waxed and waned the next thirty years, striking without warning from June to September. Parents grasped their children close – the usual summer activities like birthday and slumber parties were abandoned if cases were prevalent. Playgrounds were sometimes empty. Movie theaters and swimming pools – normal activities for children of the times – were closed. Fear swept through cities, communities, and neighborhoods. In some towns, schools were closed in early June or remained closed in September.
At the end of WWII, US soldiers’ return and the baby boom brought a surge in polio. After 1948, cases rose each summer by 5,000. In 1952, the summer I was an infant, poliomyelitis cases crested with over 59,000 cases. 3,145 people died in the United States. Survivors of the disease suffered long-lasting effects – 15,000 people a year suffered some paralysis from polio. Some lived in iron lungs, while others endured only limited movements of the neck or extremities.
72% of polio cases produced little or no symptoms or resulted in full recovery. Accidental deaths claimed ten times more lives than polio, cancer three times as many. However, panicked and terrified parents, apprehensive for their children acquiring the virus, urged the government in the early 1950s to find a vaccine or a cure. Parents wanted to keep their children safe.
The story of the race to find a vaccine is …

2020 and A Year of Wonders

2020 and A Year of Wonders

Charlotte Canelli is the library director of the Morrill Memorial Library in Norwood, Massachusetts. Read Charlotte’s column in the September 17, 2020 edition of the
Transcript & Bulletin.
After the library closed in
mid-March due to the Coronavirus, and when we were still in some disbelief of
what was happening to life as we knew it, I immediately reached for my copy of
Year of Wonders by Geraldine Brooks. Published in 2001, it became one of my
all-time favorite books. As I thumbed through the pages and thought about it
and other books about plagues and disease and death, I outlined a column that I
had due at the end of April.
April was not a particularly
emotionally healthy time for me. I missed my place in the library. I was
energized only in fits and starts; I had seemingly comatose times when I merely
stared into space. I couldn’t watch the news. My attention span didn’t allow
for movies, series, or podcasts, let alone books. I rarely knit but nervously
surfed the Internet watching COVID-19s numbers climb around the world.
Working remotely, my husband
and I navigated our home office spaces and our life as a couple. I baked bread
and roasted chicken, while at the same time leading the library staff in daily
(and sometimes hourly) Zoom meetings. I texted and called, preferring a
personal touch. I updated the trustees and town managers via emails. Those
missives barely spoke of the loss I was experiencing, communication that belied
a deep and profound grief for my place of work, my co-workers, and my normal
life. The only time I felt energized and happy were Tuesdays spent in my office
in a cavernous, nearly empty library.
April was not the time for a
column on a book about sickness and death. I abandoned the topic and wrote
about the wonders of the library’s virtual offerings. The staff had performed
miracles from the days before we closed through March through May. We hoped to
reopen, but we prepared to remain closed. It was a confusing, slightly
schizophrenic time.
In the months that followed,
I mused about other novels of plagues that I’d read years ago: Stephen King’s
The Stand, and Albert Camus’ The Plague. I knew there would be another time
when I could consider writing about these novels in my column.
Stephen King’s The Stand is a
giant book – both figuratively and literally. The original I read was around
800 pages.* As a post-apocalyptic fantasy, it isn’t a genre that I currently
read. However, in the late 70s, I remember being intrigued, committed, and
addicted to it. The story (or multiples of storylines) was initially set in
1980. King’s novel follows numerous characters who are survivors of a
pandemic.
The US government developed a
weaponized version of the flu, and its accidental release threatens the entire
world’s population. The fatality rate is 99.4% within one month. Small groups
of survivors from various parts of the country form coalitions and new
societies that confront each other. …

Eight Directors – 123 Years

Eight Directors – 123 Years

A few weeks after the new year
begins, I will box up the last of my personal items from my office on the
Morrill Memorial Library’s second floor. The elegant 123-year old
mahogany-lined walls, nearly floor-to-ceiling bookcases, leaded glass, and
six-foot windows in the Director’s office have been home to me for the past
twelve years. When I lived closer to the library (in Norfolk until 2012 and
Norwood until 2018), I would often drop in to the library to spend a weekend
afternoon. I spent many more darkened hours on weeknights surrounded by urgent
library work. Yet, any time of the day, I was satisfied in the interior light
of an institution that has provided Norwood residents with vibrant library
service for well over a century.
Many times
over the past decade, I would rise from my chair in my quiet office, one in
which I had just spent hours at my computers on spreadsheets and memos. I would
glance around the entrance and tall wooden office door to watch the work of my
peers – those librarians whose commitment and perseverance always astound me. I
would smile at the morning gentleman or the group of afternoon mothers who
surrounded our jigsaw puzzle table, finishing yet another 1000-piece challenge.
I would hear captivated children sing and clap during yet another story hour in
the Simoni Room. I would listen to our tired, but dutiful grandfather clock
chime the hour. One of my favorite things to do was to lead visitors on a tour
of the second floor, as I pointed out the beauty of the stained-glass windows,
multiple fireplaces, and details of the 19th Century architecture. I never
neglected to expound on the generosity of the Morrill family, and I could
endlessly gaze at the beauty of this library given to the Town in 1898 in honor
of a daughter – a young Sarah Bond Morrill who died at the age of 23.
In January
1898, when thirty-two-year-old «Jennie» Hewitt spent her first day in
the new Morrill Memorial Library, she was accompanied by one assistant. Both of
their salaries totaled a bit over $300 per year. Ms. Hewett came from Canton,
MA, where she had worked at the Canton library. Many libraries did not require
a master’s degree in librarianship in 1898, and Hewett did not have one.
However, the Norwood trustees were fully assured that Hewett would triumphantly
lead the library through the end of the 19th century and into the 20th.
And she
did lead – for three more decades. By the time she retired in 1939 in her
seventies, her staff had grown to seven assistants. The library’s holdings and
circulation had increased by thousands, and the Morrill Memorial Library
possessed what might have been the first Young Adult (Intermediate) Room in the
Commonwealth. She was far ahead of her time, recognizing the importance of
community involvement and her own professional work outside of Norwood. Norwood
had weathered WWI, the Pandemic of 1918, and the economic crash of 1929.
Upon her retirement, the Daily Messenger…