Hay una fatiga que no se quita con dormir ocho horas. Un cansancio que se confunde con estrés, una tristeza ligera pero constante, dolores corporales “sin razón” y defensas bajas justo cuando más te estás cuidando. No es casualidad.
En perspectiva via https://ift.tt/i0Qt8NC
Hay una fatiga que no se quita con dormir ocho horas. Un cansancio que se confunde con estrés, una tristeza ligera pero constante, dolores corporales “sin razón” y defensas bajas justo cuando más te estás cuidando. No es casualidad. En perspectiva via https://ift.tt/i0Qt8NC
Descubre más desde HOY EN PERSPECTIVA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario